Escuela de Fútbol Siete Picos: Cantera de promesas
Se escindió de la A.D. Colmenar Viejo en junio de 2004 y desde entonces lleva cabo su filosofía de fútbol basada en la formación y desarrollo de la persona
Fotos
El lema de la Escuela de Fútbol Siete Picos de Colmenar Viejo reza "Nuestro idioma es el fútbol y lo hablamos por igual". Esta cantera de futbolistas lleva trabajando más de 25 años en el municipio, aunque se refundó en junio de 2004 tras la fusión y posterior escisión con la Agrupación Deportiva Colmenar Viejo.
De su cantera han salido jugadores como Alberto Ruiz que militó en las filas del Getafe en segunda división, donde vivió el ascenso del equipo a la máxima categoría del fútbol español y en la durante la temporada 2005/2066 disputó dos encuentros. Finalmente se retiró el año pasado en las filas del Elche.
También salió de su cantera el portero Diego Arroyo, que formó parte de las categorías inferiores del Real Madrid y ha jugado en varios equipos repartidos por distintas categorías del fútbol español.
Francisco Javier Ballesteros tiene 29 años y lleva varias temporadas jugando en el primer equipo, actividad que compagina con las labores como entrenador del Juvenil A y el Alevín B de la escuela considera que la separación de ambos clubes ha resultado positiva: "El planteamiento de la fusión tanto a nivel deportivo como social creíamos que era bueno para los chicos, pero a lo largo de ese año hubo una serie de circunstancias que no nos gustaban, no queríamos trabajar de esa manera y decidimos seguir por nuestra cuenta. Al principio la situación fue tensa, pero nosotros queríamos trabajar con gente de Colmenar Viejo, personas de la calle y ellos traen gente de fuera, pero esa rivalidad se ha quedado en lo meramente deportivo y es sana, porque creo que el pueblo es lo suficientemente grande como para que sólo haya una escuela, se da más oportunidades a los chicos, es buna la competencia".
Actualmente el Juvenil A se encuentra en división autonómica, categoría en la que se enfrenta a los equipos más potentes de la Comunidad de Madrid. Tiene una plantilla conformada por 22 futbolistas de los cuales 6 son de último año, pero el resto continuará la siguiente temporada, en la presente campaña se encuentra luchando con los equipos más punteros por el ascenso: "Este bloque es el mismo de la temporada pasada. Estoy muy contento porque la mayoría de los jugadores los entrené con ocho y nueves años, ahora tienen diecisiete o dieciocho, son 100% futbolistas de Colmenar y se han criado con nosotros", afirma su entrenador Francisco Javier Ballesteros.
Estos juveniles entrenan tres días a la semana durante hora y media, de acuerdo a la filosofía de esta escuela, que intenta no centrarse sólo en los aspectos deportivos, sino también en ofrecerles un desarrollo personal para que puedan llevar a cabo los que más les gusta:"Hay muy buenos futbolistas, pero para llegar lejos lo más importante es la cabeza y no tanto las condiciones físicas. Las condiciones técnicas y tácticas se pueden trabajar, son necesarias condiciones innatas en el futbolista, pero para llegar arriba lo más importante es tener cabeza y cuidarse. En estas edades es complicado controlar a los chavales, pero les intentamos hacer entender que si el partido es el domingo, el sábado hay que cuidarse, porque cinco o seis compañeros se quedan fuera del equipo y se merecen ese respeto", indica el entrenador del Juvenil A.
El fútbol es un mundo complicado y mágico, muchos chavales sueñan con jugar en grandes equipos y en convertirse en estrellas de este deporte.Posiblemente el momento del fútbol español atraviese su momento más dorado con la victoria de la Selección Española de la Eurocopa de Austria y Suiza en 2008.
Los grandes clubes comienzan a dar paso a los jóvenes valores de la cantera, pero todavía queda un largo camino para que los futbolistas españoles tengan ese reconocimiento y peso en los equipos más grandes y un paso en ese camino podría ser la reforma de la Ley Beckham:"Una de las cosas que más ha beneficiado a la cantera es la actual crisis, porque los clubes no tienen dinero y confían en la cantera para completar sus plantillas. Hace varios años había tres o cuatro futbolistas extranjeros por equipo y desde la implantación de la Ley Bosman te puedes encontrar alineaciones sin ningún jugador español. Ahora tenemos el ejemplo de la Selección, hay producto nacional muy bueno, pero el extranjero es el que vende. Si Xavi, Iniesta, o Casillas fuesen extranjeros no habría dinero para pagarles", afirma contrariado Ballesteros.







Comentarios
Deja un comentario